jueves, 24 de septiembre de 2015

¡Encendemos nuestro lucero educativo!

En el siglo III a.C. el arquitecto Sóstrato de Cnido, bajo las ordenes de Ptolomeo, construyó en Alejandría el que sería el primer faro de la historia. El resplandor de la hoguera podía verse a más de cincuenta kilómetros de la costa. A lo largo del tiempo se fueron mejorando las técnicas y haciendo que los navegantes llegaran sanos y salvos a tierra.


¿Pero hasta ahora había existido algún faro educativo?

Un faro ilumina, orienta, guía, aporta conocimiento y sobre todo marca un camino en el que orientar el timón. El alumno decidirá si seguirlo o no, pero al menos le daremos la oportunidad de pensar, reflexionar, descubrir y por qué no... aprender. Luces de distinto color e intensidad que guiaron nuestro aprendizaje, y que ahora que nos convertimos en luceros recordamos e intentamos imitar su luz y parpadeo.

Un lugar de reflexión, de análisis, de "cajón desastre" sobre ideas, métodos, TIC, videos... de esa luz que queremos algún día ser en un aula.

Hoy encendemos una nueva luz en la que eres bienvenido a dar tu opinión, tu experiencia y tu punto de vista. Por que entre todos es como lograremos mejorar el sistema educativo y brillar como lo hizo el primer faro de la historia.

"Un maestro es una brújula que activa los imanes de la curiosidad, conocimiento y sabiduría en sus pupilos."
-Ever Garrison.

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