La literatura infantil y juvenil tiene como función, entre otras muchas, de socializar a las nuevas generaciones, es decir, de mostrar y enseñar la forma de ser de la sociedad y la forma que le gustaría tener. Los valores que transmiten los libros cambian sustancialmente a lo largo de los años, se van adaptando a los cambios de la sociedad. Con ello se quiere decir, que el mundo que se refleja en las millones de obras literarias se va actualizando para corresponderse con los cambios sociológicos y las nuevas preocupaciones sociales, porque de no ser así, la literatura dejaría de tener ese gran atractivo.
Sin embargo, siempre han existido ciertos temas tabúes y clichés en la
sociedad que también se han ocultado en el ámbito literario y que han influido
en gran medida en el tipo de comunidad que tenemos. Temas como la muerte, la
enfermedad, la diversidad, las familias monoparentales, el sexo, etc. son
realidades que hasta hace poco tiempo no han tenido ningún reflejo en la
literatura infantil, causado, en gran parte, por esa gran mayoría de
estereotipos y convenciones sociales.
Pero, ¿por qué hay que engañar a los niños sobre la realidad de la
muerte? ¿Por qué, ocultándolo, les hacemos ver que las demás familias que no
sean las estereotipadas de una madre, un padre y los hijos son “raras”? ¿Por
qué siempre tiene que salvar el príncipe blanco y rubio a la princesa guapa?
“Desde hace ya mucho tiempo, los libros para niños saben expresar todo tipo de cosas. Tratan temas delicados, como la vejez y la muerte; intentan traducir con hermosas metáforas un dolor tan difícilmente transmisible y explicable. Pero, más recientemente, ya tratan a los niños como ciudadanos del mundo y les hablan de la pobreza, la contaminación, la guerra.” Delahaie P.
Tras
el movimiento llamado “mayo del 68” que protagonizó la revolución estudiantil
en Francia, Alemania y América, creció el deseo por cambiar la sociedad. Dentro
de este movimiento hubo escritores que sintieron la necesidad de hacer una
revisión crítica de la literatura infantil y juvenil del momento. Esta
literatura dirigida a los más pequeños siempre ha sido un reflejo de la
sociedad en la que es creada, la visión del mundo que se quiere inculcar a las
nuevas generaciones. Por eso, surgió una
nueva corriente de literatura infantil
que quiso dejar atrás los cuentos con temáticas excesivamente conservadoras y
finalidades de adoctrinamiento para dar paso a nuevos temas y enfoques. De esta
forma, se empezaron a introducir temas que hasta entonces habían sido
censurados en los medios educativos y familiares, tabúes.
“Los autores se atrevieron a escribir sobre asuntos que nunca antes habían aparecido tan explícitamente, como la muerte, el sexo, la defensa de las minorías y la crisis de valores en la sociedad contemporánea." Garralón A.
Las influencias del movimiento de la revueltas
estudiantiles del 68 tardaron en llegar a España, pero en los últimos años se
está viendo cómo hay escritores que se atreven cada vez más a escribir sobre
temas tradicionalmente no asociados con la literatura infantil y juvenil, a
pesar de que todavía no llegan a ser de lectura generalizada.
La
literatura ha tendido a proteger a los niños, a ignorar temas comprometidos,
tristes o dolorosos. Pero lo cierto es que los niños quieren saber y reclaman
esa información. Muchas veces los adultos no nos vemos capaces de contestar a
sus preguntas, bien porque no sabemos cómo o bien porque no tenemos las
respuestas. Las obras que abordan los tradicionales tabúes de la literatura
infantil y juvenil pretender dar a los niños una visión más realista del mundo
y hacerlos más partícipes de la sociedad en la que viven.
Por lo tanto, dentro de las aulas debemos incorporar la lectura de estos libros, romper los pocos estereotipos que tengan los niños y hacer una educación mucho más inclusiva. En uno de los siguientes post dejaré un listado sobre algunos libros que pueden ser de gran utilidad.




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